La ciencia del amigo secreto
Los estudios encuentran lo mismo una y otra vez. A la gente le gusta recibir lo que pidió, un regalo más caro no se agradece más y lo útil le gana a lo vistoso.
Así que pida pistas, mantenga un monto bajo, envuelva con cuidado en el trabajo y dé las gracias. Pocos estudios se enfocan en el amigo secreto en sí, así que la mayor parte de esto viene de estudios sobre regalos en general.

¿Conviene regalar algo de su lista de deseos?

Sí. A la gente le gustan más los regalos que pidió que las sorpresas.
Quien regala suele pensar lo contrario. Cree que una sorpresa se ve más pensada, pero quien la abre prefiere lo que quería.
El amigo secreto ayuda aquí. En un estudio que incluyó un amigo secreto real, los amigos cercanos que se mantuvieron en secreto se apegaron a la lista de deseos más seguido. Sin nombre en el regalo, no había nada que presumir.
5 estudios de Gino y Flynn encontraron que la gente prefiere el regalo que pidió.
Para su amigo secreto: pida a cada quien unas cuantas pistas y compre a partir de ellas.
¿Gastar más hace mejor el regalo?

No. Un regalo más caro no compra más agradecimiento.
Quien regala espera que un regalo más caro guste más. Quienes lo recibieron no lo sintieron así: su agradecimiento no subió con el precio.
Para su amigo secreto: un monto bajo no le quita las gracias a nadie, y permite que todos participen.
¿Por qué los regalos espectaculares suelen fallar?

Quien regala busca la gran sonrisa. Quien recibe quiere algo que va a usar.
En un estudio, quienes regalaban eligieron flores en vez de un pequeño bonsái, aunque el arbolito daría gusto por más tiempo. Otros estudios encuentran que a la gente le importa sobre todo que un regalo sea fácil de usar.
114 estudios, en una revisión de Freling y otros, muestran que quien da y quien recibe juzgan distinto el mismo regalo.
Para su amigo secreto: elija lo que todavía va a usar el próximo mes, no la broma que da risa diez segundos. Nuestra guía de regalos de amigo secreto que conviene evitar le ayuda.
¿Importa la envoltura?

Un poco, y depende de quién lo da.
Si venía de un amigo, una envoltura impecable subió las expectativas, y el regalo de adentro pareció un poco menos especial. Si venía de alguien menos cercano, la envoltura impecable se vio como un gesto de cuidado, y el mismo regalo gustó más.
3 estudios de Rixom, Mas y Rixom compararon envolturas impecables y descuidadas.
Para su amigo secreto: en la oficina, o con gente que apenas conoce, envuélvalo con cuidado. Con la familia cercana, una envoltura chueca está bien.
¿Por qué un amigo secreto necesita reglas claras?

Los regalos siguen reglas que nadie escribe.
Un sociólogo contó los regalos de Navidad de una ciudad de Estados Unidos. Encontró reglas claras sobre quién le da qué a quién. Nadie las había escrito, pero casi todos las seguían.
Quienes estudian los regalos los ven desde hace mucho como una cadena: se da, se recibe y se devuelve. El amigo secreto es una versión pequeña y justa de esa cadena. Cada quien da un regalo y cada quien recibe uno.
Más de 4,000 regalos se contaron en esa ciudad.
Para su amigo secreto: diga las reglas antes del sorteo: el monto, la fecha y si son regalos en serio o de broma. Nuestra guía para organizar el amigo secreto tiene un mensaje que puede mandar.
¿El misterio es parte de la diversión?

Puede ser. No saber puede hacer que un buen momento dure más.
En un estudio de laboratorio, quienes recibieron una pequeña sorpresa y se quedaron con la duda se sintieron bien por más tiempo. Ellos esperaban lo contrario. El estudio era sobre no saber por qué pasaba algo bonito, no quién lo mandaba, así que es una pista, no una prueba.
Para su amigo secreto: no apresure la revelación. Uno o dos días de adivinar pueden ser parte del regalo.
¿Y si no le gustó el regalo?

Calma. A quien regala le importa mucho menos de lo que usted cree.
La gente piensa que regalarle a otra persona algo que recibió va a ofender a quien se lo dio, pero a la mayoría no le molesta. Lo mismo pasa con cambiarlo en la tienda: quien regala quiere sobre todo que la otra persona termine con algo que le guste. La gente lo cambiaba con más confianza cuando venía con ticket de regalo.
Y dé las gracias. Quien escribe para agradecer cree que importa menos de lo que importa, y que se sentirá más incómodo de lo que en verdad es.
4 estudios de Givi y Tavallaei encontraron que a quien regala no le molesta que se cambie su regalo.
Para su amigo secreto: ponga un ticket de regalo en la caja y mande un mensaje corto de gracias después del intercambio.
¿El sorteo es realmente justo?

Puede serlo. Un sorteo justo vuelve a mezclar hasta que a nadie le toque su propio nombre.
Si mezcla los nombres una sola vez, es común que a alguien le toque su propio nombre. En promedio, a una persona le toca su propio nombre, sea el grupo chico o enorme.
Unas 37 de cada 100 mezclas no le dan a nadie su propio nombre.
En las otras 63, a alguien le toca su propio nombre, así que un sorteo justo vuelve a mezclar.
Para su amigo secreto: deje que nuestro sorteo en línea haga la mezcla. Mantiene el sorteo justo, respeta las parejas que no deben regalarse entre sí y guarda en privado cada emparejamiento.

¿De dónde salen estos datos?
- Gino y Flynn: Give them what they want
- Ward y Broniarczyk: Ask and you shall (not) receive
- Flynn y Adams: Money can't buy love
- Yang y Urminsky: The smile-seeking hypothesis
- Baskin, Wakslak, Trope y Novemsky: Why feasibility matters more to gift receivers
- Freling y otros: Exploring gift gaps
- Rixom, Mas y Rixom: Presentation matters
- Caplow: Christmas gifts and kin networks y Rule enforcement without visible means
- Open Encyclopedia of Anthropology: Gifts
- Wilson, Centerbar, Kermer y Gilbert: The pleasures of uncertainty
- Adams, Flynn y Norton: The gifts we keep on giving
- Givi y Tavallaei: The gift exchange taboo
- Kumar y Epley: Undervaluing gratitude
- University of Technology Sydney: The baffling statistics of Secret Santa
- Steinicke, Penz y Penz: On a combinatorial problem in the Secret Santa ritual